“Vas caminando por la calle y a lo lejos ves el aparador de una pastelería. Entonces, lo descubres: hay un pastel, que de lejos luce muy bien, se te antoja y decides acercarte un poco. Das 10 pasos más y ¡el pastel sigue luciendo muy bien! Se te antoja más y más porque parece un pastel de chocolate ¡mmm! Entonces decides entrar para verlo una vez más… ahora más de cerca. Quieres inhalar ese aroma a chocolate, de ese que se derrite y escurre sobre el pan caliente. De pronto, estás ahí, frente al pastelito de tus sueños y te llega la desilusión. No es un pastel de chocolate. Sólo se trataba de un pan oscuro. Por más que respiras profundo, no logras percibir ese olor característico que tanto esperabas. Sin embargo, por alguna razón, decides comprar el pastelito. Total, ya estabas ahí.
Sales de la pastelería con tu reciente adquisición en la mano, pero no te apresuras a comerlo. Ya no sientes la misma emoción que en los primeros momentos que lo observaste a lo lejos. Después de un rato, sientes un poco de hambre y decides comerte el pastelito que compraste. Lo miras una vez más y no te parece que sea un pastelillo particular o especialmente antojable. Le das la primera mordida y quedas sorprendido. Es el pastelito más delicioso que has probado jamás. Una mezcla de sabores invade tu lengua, tu cerebro e incluso tus emociones. No es de chocolate… ¡pero es mejor que eso! Te apresuras a darle otra mordida, y otra y una más. Este pastelillo que a simple vista no parecía serlo, es la cosa más deliciosa que has probado. Su sabor, su textura y su consistencia te sorprenden a cada instante y deseas que no acabe nunca.”Moraleja: El talento de las personas a veces no se ve. Pero cuando las personas son probadas, en situaciones reales, pueden dar gratas sorpresas. Hay veces en que me siento como un pastelito. Creo que laboralmente, puedo ser totalmente deliciosa si tan solo se atreven a dar el primer mordisco.
Estoy de acuerdo contigo, pero don't loose your temper! Acuérdate que el pastelito fue fiel a sí mismo hasta el último mordisco. No cedas, no te rindas, no te vendas. Quizás ahora no se note, pero después te van a llamar porque la vida tiene algo maravilloso para ti. Sigue por donde vas, escucha a tus tripas. Cuando uno está en el "aparador" correcto, llegan los clientes correctos. Confía, confía!!! Un abrazo integral encubriendo a otro chocolatoso,
ResponderBorrarLuza.