octubre 22, 2009

Explosión de colores

Mi familia es una madeja de pensamientos, voces, olores y sabores. Y no hablo sólo de mi marido, mis papás y hermanos, sino de mi enorme familia extendida: mis tíos, primos, sobrinos y sí, desde algún lugar, mis abuelos.

Desde que tengo uso de razón, todos ellos están en mis memorias. Algunas buenas… otras no tanto. Al fin y al cabo somos una mezcla de al menos 35 mundos diferentes, que cuando se rozan sacan chispas. Aunque casi siempre, los mundos colisionan suavemente, causando explosiones de colores.

Eso es mi familia. Una explosión de colores. Un sinfín de risas, apapachos, besos, comentarios atinados y desatinados, bromas, llamadas, mensajes. No importa el medio, la temporalidad ni el lugar. Todos estamos ahí para todos. Y nos lo hacemos saber unos a otros. Algunas veces más, algunas veces menos.

Como las olas del mar, que se acercan y se alejan, así vamos y venimos de las vidas de unos y otros en una danza perfecta, enseñada por nuestros abuelos, que nos mantiene unidos.

Hay ocasiones en que me doy cuenta cuánto nos queremos en mi familia. Y en esos momentos, lo único que atino a pensar es: ¡Muchas gracias abuelos por este gran regalo!

1 comentario:

  1. Eso mismo. Es como eso que dicen: todos somos polvo de estrellas, todos estamos hechos de esa misma materia amorosa, colorida, contradictoria y ruidosa que viene integrada en nuestros genes. And I'm so proud of it!!!! Bien por este post!
    Luza

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